Te conocí hace muchos años. Yo tenía 5 años cuando llegaste a la casa. Era muy pequeña y como toda niña chinchosa me gustaba jugar contigo y molestarte mucho. Tu me soportabas pero sólo por un tiempo. Empezaste a crecer y siempre mostraste ese caracter fuerte, recio. Nunca te gusto que te acariciemos por mucho tiempo, sólo el tiempo que tu querías porque sino mostrabas esa mirada amenazadora que anticipaba el rechazo o la mordida. Aprendimos a conocerte y ya sabíamos cuando algo te molestaba. Tenías una forma de ser muy particular, tan tuya, tan irrepetible, tan única en el mundo.
Hace casi dos semanas que dejaste este mundo, nos adelantaste un poco. Aquí, en tu casa, estamos todos muy tristes, te extrañamos mucho pero sabemos que en la vida nada es eterno, que tu cuerpo ya estaba bastante cansado y necesitaba reposo. Como dice la mamá vivirás siempre, mientras nosotros te recordemos y te tengamos presente en nuestros corazones tu seguirás viva. Todas las mañanas miro hacia a el patio, buscándote para ver cómo estás pero, de pronto recuerdo que ya no te encontraré.
Te extrañamos mucho pero recordamos siempre tus travesuras, te tenemos muy presente. Las cenizitas en las que se convirtió tu cuerpo estan cerca de la escalera, así todos los días pasamos por ahí, te vemos y te saludamos. Nunca te olvidaremos ni dejaremos de quererte, tu lugar es irremplazable. Hasta siempre Tati.

Tati dejó este mundo el día 12 de noviembre de 2007 cuando tenía 16 años, los cuales en la vida de una perrita son más de 100. Tati se fue del mundo tranquilita, sabiéndose querida y rodeada por toda su familia.
Hace casi dos semanas que dejaste este mundo, nos adelantaste un poco. Aquí, en tu casa, estamos todos muy tristes, te extrañamos mucho pero sabemos que en la vida nada es eterno, que tu cuerpo ya estaba bastante cansado y necesitaba reposo. Como dice la mamá vivirás siempre, mientras nosotros te recordemos y te tengamos presente en nuestros corazones tu seguirás viva. Todas las mañanas miro hacia a el patio, buscándote para ver cómo estás pero, de pronto recuerdo que ya no te encontraré.
Te extrañamos mucho pero recordamos siempre tus travesuras, te tenemos muy presente. Las cenizitas en las que se convirtió tu cuerpo estan cerca de la escalera, así todos los días pasamos por ahí, te vemos y te saludamos. Nunca te olvidaremos ni dejaremos de quererte, tu lugar es irremplazable. Hasta siempre Tati.
Tati dejó este mundo el día 12 de noviembre de 2007 cuando tenía 16 años, los cuales en la vida de una perrita son más de 100. Tati se fue del mundo tranquilita, sabiéndose querida y rodeada por toda su familia.