Es triste despertar cada día y encontrarse con muertes, con accidentes, con asesinatos, con robos, con violencia, saber que cada día más vidas se pierden injustificadamente pero es aún más doloroso cuando estas vidas se han perdido por algo que se pudo evitar si tan sólo el gobierno, los congresistas y los políticos en general, dejasen de pensar en llenar sus bolsillos, en ser el centro de atención, en figurar por banalidades y empezaran a figurar porque al fin nuestro país empieza a ver la luz, porque nuestros pueblos más olvidados empiezan a sentirse y a ser parte del Perú.
Una muerte no se justifica, no hay argumento que valga para explicar la pérdida de una vida; hoy cargamos una cinta negra para recordar la injusta muerte de policías y nativos, personas tan personas como nosotros, como nuestros hermanos, padres, tíos, primos, amigos, vidas que se han extinguido por falta de tolerancia, por egoísmo, pero sobre todo porque en este país aún no aprendemos a ponernos en los zapatos del otro.
Una muerte no se justifica, no hay argumento que valga para explicar la pérdida de una vida; hoy cargamos una cinta negra para recordar la injusta muerte de policías y nativos, personas tan personas como nosotros, como nuestros hermanos, padres, tíos, primos, amigos, vidas que se han extinguido por falta de tolerancia, por egoísmo, pero sobre todo porque en este país aún no aprendemos a ponernos en los zapatos del otro.



2 comentarios:
Dar la espalda a la realidad, ignorar el panorama completo de los hechos es ensombrecer la historia, como el sol y la luna a los que nunca percibimos juntos pero que son parte ineludible e innegable de nuestras vidas.
La desinformación es el botín que buscan explotar los que se autodenominan representantes de izquierda, líderes de un pueblo que sin embargo disfrutan ver sangrar, pues esta misma sangre les sirve para dibujar una visión apocalíptica en la que ellos se erigen como la figura salvadora, como las únicas personas que entienden el problema, es decir, sólo mentiras, puro tráfico de expectativas de los pueblos.
En Internet, desde páginas nacionales e internacionales, a través de correos y en general por cualquier medio que permita la difusión de imágenes, circulan lamentables escenas de pobladores muertos tomadas desde distintos ángulos para graficar los detalles; recordemos que también murieron policías, todos con torturas previas. El ensañamiento y la crueldad también potencian el dolor de las familias desamparadas; los derechos humanos pertenecen a todos, la muerte de un ser querido duele tanto que no escribiré sobre eso.
Las imágenes son fuertes, son de policías, son de peruanos, son de seres humanos…creo como tu y como yo.
LINK: http://tinyurl.com/masacreapolicias
Es cierto, una muerte es mucho. Esto pasa porque se pone la ganancia sobre el ser humano.
Saludos desde Trujillo
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